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Lo que las cacerolas desean silenciar
Di Annalisa (del 22/06/2008 @ 19:50:38, in En espańol, linkato 1623 volte)

Quando una foto spiega più di mille articoli di fondo. E’ un cacerolazo (manifestazione di protesta, sbattendo pentole che si suppongono vuote) contro il governo di Cristina Fernández de Kirchner. Vi si vede la signora che stringe sotto braccio la mucama (domestica in porteño) deputata a sbattere le pentole per lei. Proprio vero quello che strilla El País di Madrid: la gggente contro il regggime. (da Giornalismo Partecipativo)

Ricevo da Redacción Popular - Raúl Isman

Junio 2008
Editorial extra

El lunes 16 de junio la derecha- ¿será casualidad que en un aniversario del salvaje bombardeo descargado contra el pueblo peronista en 1955?- realizó un cacerolazo “espontáneo”, básicamente en los barrios más acomodados de la Capital Federal y masivo en algunas ciudades del interior. La supuesta espontaneidad resultó desmentida por el hecho que poderosas computadoras- y no teléfonos celulares de propiedad unipersonal- emitían mensajes de texto llamando a la manifestación que alcanzó cierta importancia desde mucho antes. Pero no menos veraz es el hecho que la vocinglería tuvo la finalidad de silenciar varias cuestiones. Ellas son al menos tres:
1) Que los caceroleros al batir sus instrumentos desean que los alimentos cuesten lo mismo en la Argentina que en el primer mundo. Es decir, a más largo plazo evitar una redistribución favorable al pueblo de la riqueza nacional. Que existan destacamentos despistados, ignorantes y francamente ilusos en creer que pueden acceder a situaciones sociales oligárquicas no modifica en absoluto este hecho irrefutable.
2) La persistencia de una Argentina cínica que musitaba “algo habrán hecho”, cuando durante la dictadura las fuerzas del estado desaparecían compañeros, que no le perdona al actual gobierno su tozuda búsqueda de verdad y justicia. En los cacerolazos estaba en pleno y en primer plano la runfla procesista, cosa que los medios se empeñan en ocultar y silenciar.
3) Los rasgos inocultablemente racistas de los caceroleros nucleados centralmente en los territorios más acomodados; para los cuales el peronismo es sinónimo de negritud.
Resultó, por otra parte, muy gracioso el rotundo mentis que los propios manifestantes le propinaban al angelical (aunque en rigor, cómplice) relato mediático de los sucesos. En efecto, mientras que un canal televisivo titulaba la gente reclama diálogo, las imágenes mostraban a iracundos señores y muy paquetas damas profiriendo a voz en cuello: “andate Cristina”; por cierto, un curioso modo de dialogar. Por otra parte, equivalente al de los dirigentes agropecuarios: “o se hace lo que pedimos o te pasamos por arriba”.

¿Quién es quien
en la política nacional?

El vicepresidente Julio Cobos se desmarcó parcialmente de la política del ejecutivo. Ello pude deberse a una u otra causa o a ambas simultáneamente que mencionaremos a continuación.
a) Los radicales k recibieron una muy escasa inserción puesteril en el nuevo equipo gubernamental. Y/o
b) El vice no resistió la histórica “tentación” de los portadores de su cargo; consistente en postularse como salida en una crisis, a efectos de transformar su condición presidencial de transitoria en definitiva.
Algunos- muy escasos, gobernadores se plegaron al reclamo sedicioso del agro. El fraudulento Juan Scharetti, de Córdoba, de profunda sensibilidad sojera. El mandatario socialista Hermes Binner, de Santa Fe, que ha escogido seguir la atávica tradición de su partido que ha optado por el inconducente  y absurdo seguidismo con la derecha; como hizo su máximo dirigente originario, Juan B. Justo, en los albores de la fuerza (fines del siglo XIX, comienzos del XX). También debe mencionarse su alineación y alienación antiperonista de los años 1945-1955, que le valió al partido un merecido aislamiento con las masas. O su colaboración con la dictadura genocida de 1976. De todos modos no se trata de pasar facturas históricas. El problema es el aliniamiento mayoritario de la fuerza con enemigos históricos de los sectores populares. No faltan versiones que vinculan dicha circunstancia actualmente al hecho que varios dirigentes socialistas de Santa Fe son propietarios de estancias sojeras, mettier poco socialista si los hay. Ya lo decía Carlos Marx, involuntario pariente ideológico de dicha fuerza, “el ser social determina la conciencia”. Por último, el panorama de gobernadores pro-oligárquicos se agota en el mandatario de una pequeña provincia patagónica, Mario Das Neves de Chubut. Parece primar en su posición la necesidad de preservar un hipotético lanzamiento a una candidatura por la presidencia. En cuanto al gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saa, siempre se opuso al proyecto nacional en curso.
Lugar destacado en el cinismo golpista lo obtiene- como no podía ser de otra manera- la doctora Elisa Carrió. Desde su ridícula letanía (“dejen en paz al campo” refiriéndose a los grandes terratenientes; como si no fueran campo los peones en negro, los campesinos desalojados por vías armadas e ilegales de sus parcelas o los pibes “bandera” que señalan con su cuerpo y su salud los territorios a ser fumigados) demostró una vez más su profunda raigambre aristocrática  y anti-popular. El sábado pasado pidió nada menos que se sacasen las fuerzas de seguridad de las rutas (Adivina adivinador: ¿a quien responsabilizaría en caso que algún automovilista atropellase a los “piqueteros”?), tras lo cual exigió retrotraer la cuestión de las retenciones al 10 de marzo. Por cínico pudor no le pidió a la presidente que le ceda su lugar en la casa de gobierno; como si en las elecciones de octubre del 2007 hubiera sido la elefantiásica oligarcota la ganadora; y no al revés como realmente ocurrió. Tal es el republicanismo oligárquico: la voluntad popular son los que los votan, el resto no existe. Un momento de elevado simbolismo acerca de la coalición golpista lo dio el almuerzo realizado el día 16 en la T.V. presidido por una octogenaria diva del espectáculo, Mirta Legrand, atávica propagadora de la derecha más reaccionaria. La quirugeada cara bonita de los golpistas afirmó muy suelta de cuerpo que tenía miedo “al enfrentamiento entre pobres y ricos, algo que nunca ocurrió en la Argentina”. A su lado, Eduardo Buzzi, de la Federación Agraria Argentina no dijo una sola palabra recordando a los obreros víctimas del salvajismo policial de Ramón Falcón, a los asesinados en la semana trágica, a los masacrados por el ejército en la Patagonia, a los bombardeados del ’55 (justo ese día se cumplía el 53 aniversario), a los fusilados del ’56, a los desaparecidos del ’76 y no queremos extendernos con la lista. Sólo recordar que los “ricos” han demostrado hasta el hartazgo su belicismo criminal contra el pueblo trabajador. No por casualidad la exigencia de impunidad para los genocidas del ’76 ha sido bandera de Carrió. La desmemoria es arma de la derecha; a la cual Buzzi sirve desde un hipócrita discurso que “reivindica” falsamente a Evo Morales y a las madres de Plaza de Mayo, para servir ramplonamente a los intereses precisamente opuestos.
La nota graciosa y grotesca la dio el ultraderechista de mercado Jefe de gobierno de la ciudad de buenos Aires, Maurizio Macri. El play boy reconvertido a la actividad política hizo gala del absolutismo racista que caracteriza a su corriente, al definir el cacerolazo del 16 como manifestación unánime de repudio al kirchnerismo. La supuesta “unanimidad” se refirió- en realidad- sólo a los barrios acomodados de la ciudad (las únicas personas que alcanzan auténtico status humano para la derecha) y a ciertos territorios del interior del país, donde es honor a la verdad reconocer que los reclamos alcanzan verdadera masividad. Luego de pedir durante varios años que no se cortasen rutas y caminos, “omitió” el pedido cuando la sedición golpista sojera amenaza desabastecer las ciudades. Curioso olvido, ¿verdad? Pero no contento con lo anterior pidió al gobierno que levantase el acto que se realizará hoy en Plaza de Mayo. Por lo que el autor de estas líneas sabe, Macri no preside el Peronismo ni el Frente para la Victoria. En caso de desear imponer su voluntad debería militar allí y ganar su conducción; no imponer condiciones desde su lugar de conductor de una fuerza armada por desechos del radicalismo y del peor peronismo que ganó las elecciones ocultando sus verdaderos propósitos antipopulares.
Una auténtica síntesis de lo que se debate la realizó la presidente en el discurso del día 17 de junio. Allí afirmó una vez más que nuestra coalición tiene por centro y eje articulador la temática de los derechos humanos y a las propias madres y abuelas como ejemplo ético de la nación. Eso somos y los que se nos oponen desean continuar con la impunidad del genocidio porque fueron los beneficiarios económicos del baño de sangre. Por ello, defienden ese pasado sucio de muerte, como son tan tenaces en impulsar este presente manchado mugrientamente por el egoísmo social.
Los que hacemos redacción popular unánimemente nos pronunciamos porqué la derecha no imponga sus puntos de vista; contrarios a la unidad latinoamericana y a un modo de vida digno para el pueblo. En la Argentina se está librando en estos días una dramática batalla de esta conflagración general: imperialismo-pueblos. El director, responsable exclusivo del presente editorial extra, se manifiesta orgulloso de pertenecer al espacio del Frente Para la Victoria- que tan dignamente ha resistido presiones salvajes de la reacción nacional y globalizada que anima a la primera- y corta la comunicación con los lectores porqué dentro de minutos la democracia y el rumbo emancipatorio se defienden en la calle. Allí vamos.